Transporte

Ser propietario de un coche en una gran ciudad se está convirtiendo en todo un lujo. Al precio de la compra, hay que sumar el coste del parking, del mantenimiento… Y si hacemos memoria sabemos que hay semanas que no lo movemos del garaje. Además, en poco tiempo, circular cuando los índices de contaminación estén altos estará absolutamente prohibido. Muchos jóvenes ya no se plantean tener coche porque las alternativas que ha traído la economía colaborativa son variadas. En el caso del transporte el acceso genera mucho más valor que la propiedad.